30 de Junio 2004

vacaciones


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Por fin, parecía imposible, pero como todo llega, ya estoy de vacaciones. Como decía aquella canción, el verano ya llegó, porque lo de estos días anteriores, no era verano ni Dios que lo pensó. Mis vacaciones, de unos quince días aproximadamente, van a ser la caña, te lo digo yo. Breves pero intensas, eso sí. Y el resto de julio y agosto, pues a estudiar y seguir estudiando, pero ya sin agobios ni estrés.

Para este verano, me he propuesto leer un libro, ir más a la playa que el año pasado (lo cual es fácil de conseguir, o de extremada sencillez, como dicen por ahí…), ir a correr con mi hermana por la mañana, y sacarme unas pocas de asignaturas. Esto último, es lo más chungo, pero estoy muy animada. Cuando los exámenes te salen medio decentes, el optimismo en los planes abunda. Otras propuestas que sé que no voy a hacer, pero que me encantaría, es lograr tocar algo con la guitarra, y estudiar inglés, porque, creo que ya no me entienden ni los indios.

Y bueno, volviendo al día de hoy, no sabéis la pedazo de juerga que me espera de aquí a unas horas. La más rumbera vuelve al ataque, así que no me esperen despiertos los peluches de mi cama. Aún no están muy definidos los planes, y eso que me esforcé muy mucho en esbozar una especie de planning a seguir. Es parecido al del estudio, pero en vez de biblio, tiene playa, compras, marcha, piscina, cine… y aunque cabe la posibilidad de que las horas de sueño sigan viéndose alteradas, da igual, la causa merece la pena.


Una canción: cualquiera que sea pachanguera, hoy vamos a hacer una excepcíon, porque si algo tiene el verano, es eso, canciones ligeritas en su significado.

Escrito por susana a las 7:15 PM | ¿Alguien quiere decir algo? (3)

25 de Junio 2004

Ya mismo es 30.


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Bueno, ya sólo me quedan un par de exámenes, la recta final está más cerca que nunca. Me muero de ganas por ir a la playa, de compras, a mi Fraggle… en definitiva, volver a mi vida normal, en la que veía la luz del sol, y hablaba con la gente, sin mirar el reloj cada cinco minutos. Y os digo una cosa, es increíble todo lo que se ahorra en el periodo de exámenes, o por lo menos en mi caso. Claro, si sólo salgo para ir a la biblioteca, pues es normal. Termino el 30, y las rebajas son el 1, así que los ahorros para el verano, no creo que me duren mucho. Tendré que suministrarlos con la cabeza, no con el corazón… soy una adicta a las compras. Me encanta ir de compras, la ropa me vuelve loca.

Pero lo importante es acabar medio bien, para tener un septiembre lo más suave posible. De hecho, lo que no apruebe ahora, va para septiembre, así que más me vale echar horas, horas y más horas. Aunque la realidad, es que ya estoy bastante desgastada, y necesito esas vacaciones. Por lo menos 15 días sin tocar los libros, sin ver ni un número, ni una ecuación, ni nada relacionado con teleco. A ver si llega pronto el miércoles que viene, y a ver si hay suerte, que nunca viene mal.

Y bueno, siguiendo el la línea de los viernes, aquí tenéis las cinco de hoy. Si alguien se anima a contestarlas, ya sabe lo que tiene que hacer. Besitos a los que me leéis, y deseadme suerte.



1. ¿Hasta qué edad creiste en los Reyes Magos (o Santa Claus)? ¿Quién te descubrió la triste realidad?

Creo que creí hasta los ocho años más o menos. Los niños de mi calle lo sabían, y me lo dijeron. Claro que yo no me lo creí, para mi lo de los Reyes Magos era como una cosa totalmente verdadera, y nunca la cuestioné. Unas Navidades, se lo pregunté a mi padre, y me contó una historia muy bonita, en la que los padres eran los pajes de los Reyes, porque como había tantos niños en el mundo, les tenían que echar una mano con algunos regalos. A partir de ese momento, sabía que los regalos los dejaban los padres, pero la magia de los Reyes, nunca se ha perdido.


2. ¿Te dejaba el ratoncito Pérez algún regalo debajo de la almohada a cambio de los dientes que se te caían? ¿Cuál era el regalo?

Claro que me dejaba. El regalo dependía del diente. Nunca me dejaron dinero, siempre eran cositas pequeñas, como una colonia, un peluchito, un broche… me hacía muchísima ilusión. El otro día le comenté a mi madre, que si cuando me quitaran las muelas del juicio, vendría el ratoncito Pérez para traerme un regalito … pero me parece que ya se le ha olvidado donde queda mi almohada.


3. ¿En que juego infantil eras imbatible?
En el Memori Snoopy. Me encantaba ese juego, pero mis amigas decían que era un rollo. Siempre ganaba. Otro juego que me gustaba mucho era el escondite, pero siempre perdía. Y con la comba y el elástico, no era muy buena que digamos, pero yo nunca me cansaba de intentarlo.


4. ¿Coleccionabas cromos?¿Llegaste a terminar alguna colección?¿Cómo llamabas a los cromos que te faltaban y a los repetidos?

Si, hacía todas las colecciones de los cromos que salían de Disney con mi hermana. Aun conservamos el de Aladín y el de la Sirenita. Nosotras no le poníamos nombres a los cromos, pero los más bonitos solían ser los menos repetidos.


5. ¿Llevabas bata (baby, delantal...) en el colegio? ¿Cómo era?
Lo llevaba en la guardería, y en el parbulitos. Era azul celeste, con unos botones de nácar redondos, que yo veía muy grandes, pero que en realidad, eran de un tamaño bastante normal. Con ese baby, aprendí a abrocharme los botones yo solita, de abajo a arriba, para no saltarme ninguno. En un buen método, pero ya no me hace falta…


Una canción: Rescue me (Fontella Bass).

Escrito por susana a las 10:52 PM | ¿Alguien quiere decir algo? (1)

20 de Junio 2004

Ya quisiera yo.

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Para el día de hoy, quería escribir unas líneas relacionadas con lo que me gustaría que no pasara y sí pasara por mi mente cuando veo el telediario al mediodía. Se le quitan a uno las ganas de comer. Este mundo está loco. La verdad, sería realmente cómodo, que este tipo de cosas no me afectaran tanto, pero que le vamos a hacer, tampoco sería bueno que pusieran un arco iris, y nos auto-engañáramos con un falso bienestar global. Y como no he encontrado palabras mejores para definir lo que siento, imaginemos que viene él con su guitarra y nos canta lo que sigue.


Ya quisiera yo ser librepensador,
no oír el rugir de tripas de tantos, ni su llanto, ni su dolor,
establecerme correcto, filósofo, neutral, independiente,
manejarme bien con toda la gente.

Ya me gustaría a mí alinearme con los no violentos,
regalar flores, descalzo, arrancadas de algún tiesto,
sin tener que poner la otra mejilla para nadie,
a no ser amenazado por ningún indeseable.

El caso es que me afectan las cotidianas tristezas,
la de los supermercados, la del metro y las aceras,
también las que me quedan lejos,
las de los secos desiertos, las de las verdes selvas.

El caso es que me parecen buena gente,
algunos luchadores del ocaso,
que se parten el pecho por ser escuchados,
que morirán en alguna esquina, tiroteados.

Quisiera ser más listo, pasar de largo,
saberme libre de culpa y limpio de pecado,
y ser alma caritativa, Maria Goretti o santa,
sufrir sólo un poquito, sólo lo que Dios manda.

No entender de política, ni de sus actualidades,
convencerme que es red de araña, nido de alacranes,
y mutilar mi alma y mi esencia de animal social,
saberme superior a tanta frivolidad.

El caso es que me afectan, quizás demasiado,
la tristeza de los suburbios, el drama urbano,
saber que seremos caníbales dentro de poco
y que no habrá carne suficiente para todos.

El caso es que me afecta, quizá más de lo normal,
tener tanto miedo al cruzar mi portal,
ver que arde mi ciudad o que sangra el asfalto.
Quizá debería ver menos el telediario.

Quisiera ser más listo, adoptar bien la pose,
librarme de etiquetas, hasta la de hombre,
y entender que sólo yo me entiendo
y que no me entiende nadie,
ser un buen ciudadano formal y respetable.

Omitir de mis canciones
palabras como: compañero, obrero,
justicia, guerrilla, paz, hambre o miedo,
y hablar del amor, de cosas bonitas, de mis recuerdos,
contar alguna anécdota graciosa
de cuando era quinceañero.

El caso es que me afectan las cotidianas tristezas,
la de los supermercados, la del metro y las aceras,
también las que me quedan lejos,
las de los secos desiertos, las de las verdes selvas.

El caso es que me parecen buena gente,
algunos luchadores del ocaso,
que se parten el pecho por ser escuchados,
que morirán en alguna esquina, tiroteados.


Una canción: Imagine (John Lennon).


PD: Azahara, ánimo con el examen, que ya verás que sacas super buena nota. Suerte y vis-vis.

Escrito por susana a las 2:49 PM | ¿Alguien quiere decir algo? (5)

19 de Junio 2004

Las cinco del sábado.

Michael_Gregory Tulip_2003.jpg


Si, ya lo sé, ayer faltaron las cinco del viernes, y por eso, las contesto ahora. Es lo que tiene estar de exámenes. Ya sólo me quedan tres... pero aún no veo la luz del final del largo túnel.


1. Si tuvieras que diseñar tu propio infierno, ¿cómo sería?
Aunque lo primero que se me viene a la mente es el clásico infierno con llamas y trabajos físicos en una especie de mina africana, mi verdadero infierno sería un sitio desértico, sin presencia de nada, con ausencia de todo, lleno de oscuridad, en el que nadie me pudiera ayudar, y en el que perdiera la noción del tiempo asumiendo mi completa soledad.

2. ¿Y tu paraíso?
Mi paraíso ya lo conozco. Son las playas de Menorca, en concreto unas calitas cercanas a Binibeca. Es una maravilla, la vida allí es otra cosa. Sin estrés, sin prisas, con todo el tiempo para poder pensar, tomar el sol, y disfrutar del sonido del romper de las olas. Arena limpia, agua cristalina, un entorno realmente paradisíaco, sin turistas ruidosos. La Malagueta en Agosto se vuelve un tanto infernal.

3. ¿Qué color crees que te representa mejor? ¿Por qué?
Depende, ¿de qué depende? De según como se mire, todo depende.
El color que mejor me representa en general, es el rosa y el morado. Colores cursis para algunos, ideales para mí. El azul es el otro gran representante de mi estado de ánimo. Supongo que me da buenas vibraciones.

4. ¿Cómo y dónde aprendiste a amar?
La lengua española tiene muchas palabras, diversos y variados términos, con muchísimos sinónimos. No obstante tiene un fallo, ya que sólo tiene una palabra para definir un sentimiento: el Amor. Debería tener varias palabras para definirlo, porque no es lo mismo el amor familiar, el que se puede dar entre amigos y el amor entre una pareja de novios.

A amar se aprende con el tiempo. Se aprende cuando esa persona te enseña todo lo que es capaz de hacer por ti, y cuando tú te das cuenta de todo lo que eres capaz de hacer por ella. De momento, no he encontrado con quien aprender ciertas cosas, pero muchas otras sí que las he aprendido, gracias a todas las personas que me quieren y me lo han enseñado.

5. ¿Qué experiencia te ha vuelto más vulnerable?
Ver que algunas cosas pasan y no puedo hacer nada para remediarlas. Hay muchas injusticias en el mundo, y muchos problemas por resolver, no sólo en Irak, Palestina o Israel, si no en mi propio entorno, en mi propio barrio, y con mi propia gente. Tenemos que intentar luchar por un mundo mejor, que, aunque suene utópico, si empezamos por mejorar lo que nos rodea, seguro que será un poquito más fácil.


Una canción: Devil in disguise (Elvis Presley).

La pintura del tulipán es de Michael Gregory Gracias por prestármela.

Escrito por susana a las 1:38 PM | ¿Alguien quiere decir algo? (3)

17 de Junio 2004

Momento caracol.

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Una noche, fui a cenar caracoles con mi abuelo. Le encantan los caracoles. Ya se que no resultan muy digestivos, pero a él le da igual. Yo la verdad es que no los solía comer mucho, en Málaga solo conozco un sitio que los prepare en condiciones, y está lejos de casa. Creo que comí como una docena, cuando de repente, cogí un caracol, y lo miré. Sin exagerar: tenía la carita triste, muy triste. El gesto de aquel caracol, hizo que, desde esa noche, no volviera a comer caracoles. Y te preguntarás: ¿a que viene esto de los caracoles?

Tras muchas horas de biblioteca, unas seis horas estudiando analógica, Olga me dice: el sábado estuve comiendo caracoles. Qué suerte, pensé. Hace siglos que no los como. Y justo en ese momento, vino a mi mente el recuerdo de la cara agonizante del caracol. La cosa, es que no se por qué, pero, le conté la historia de la ultima cena con caracoles, y, para explicarle mejor el motivo, dibujé la cara del caracol en una esquina del folio. Era inevitable, muchas horas de estudio, el caracol triste dibujado entre amplificadores… empecé a reírme, Olga también, y los dos niños de enfrente. Los dos niños de enfrente!! Subrealismo puro, totalmente justificado, ya que si yo veo que un muchacho se pone a dibujar un caracol para explicarle a su amigo que ya no los come, seguramente, me reiría mucho. Muchísimo. No podía parar, entre la vergüenza, la coña del dibujo, la situación… seguro que me han bautizado: la niña de los caracoles. No es que me importe, peores motes he oido.

Ahora resulta que todos los días van a la biblioteca, y yo no sé donde meterme. Me oculto tras el Sedra, montañas de folios y demás apuntes prestados. Probablemente piensen: ahí está la de los caracoles, estudiando sus nueve horas de biblioteca diarias. O quizás no, simplemente se sienten a estudiar como el resto de los allí presentes. No lo sé, pero el caso es que mi mirada se cruzó con la suya, y una sonrisa de complicidad se esbozó en sus labios. Seguro que era en recuerdo del momento-caracol, unas risas que nos sirvieron de paréntesis en la larga jornada.



Una canción: Ya quisiera yo (Ismael Serrano).

Escrito por susana a las 7:34 PM | ¿Alguien quiere decir algo? (4)

11 de Junio 2004

Las cinco del viernes.

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Es viernes, y como muchos otros lo han hecho ya, me uno oficialmente a las cinco del viernes. Es un juego muy simple: contestar a cinco preguntas sobre uno mismo los viernes. Así nos conocemos todos un poquito más, o por lo menos, me conocéis un poquito más. Un beso y que paséis un buen fin de semana. Yo estudiaré... para no variar.

1. ¿Cómo sueles vestir?
Visto de lo mas normalito, arreglada pero informal, más bien clásica. Me gusta ir combinada en los colores y los complementos. Me encantan los bolsos, los collares, las pulseras… los zapatos de tacón, pero no el dolor que me producen, aunque si la ocasión lo requiere, hago el esfuerzo.

2. ¿Vistes como te gustaría vestir?
La verdad es que me gustaría vestir aun más fashion. La ropa es cara, y sobre todo si es de marca. Si mi presupuesto tendiera a infinito, creo que iría más a lo “portada del Cosmo”.

3. ¿Te han mirado alguna vez mal por la calle por no ir "normal"?
Siempre he ido normal, pero si que me han mirado en plan de arriba abajo, aun no se muy bien porqué. Seguro que era pura envidia, o lo mismo que me puse algo al revés…

4. ¿Te importa que te miren?
Claro. No me gusta que me hagan el examen, y mucho menos, que me critiquen descaradamente. Cada uno en su estilo, y todos contentos.

5. ¿Te han dicho alguna vez "que pintas llevas"?
Jajajaja No, no me lo han dicho, aunque si me vieran en casa, estudiando en pijama, seguro que más de uno se sorprendería de mis pintas. Y es que el modelito “concentración total” tiene su encanto…

Una canción: Hello, Goodbye (The Beatles).
Escrito por susana a las 10:26 PM | ¿Alguien quiere decir algo? (2)

10 de Junio 2004

Ultimo poema.

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Este es el último poema de Víctor Jara. Para mi es una persona muy importante, y por eso he pensado que era necesario dedicarle mi particular homenaje. Lo escribió poco antes de su muerte, mientras lo tenían retenido en el estado nacional de Santiago de Chile. El relato de todo lo que le pasó a Víctor y sus compañeros es realmente duro, y no debe caer en el olvido. Lo que pasa en Irak, no es nada nuevo. La indignacion ante lo que el ser humano es capaz de hacer, es evidente.

Somos cinco mil aquí. En esta pequeña parte de la ciudad. Somos cinco mil. ¿Cuántos somos en total en las ciudades y en todo el país? Somos aquí diez mil manos que siembran y hacen andar las fábricas. ¡Cuánta humanidad con hambre, frío, pánico, dolor, presión moral, terror y locura! Seis de los nuestros se perdieron en el espacio de las estrellas. Un muerto, un golpeado como jamás creí se podría golpear a un ser humano. Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores, uno saltando al vacío, otro golpeándose la cabeza contra el muro, pero todos con la mirada fija de la muerte. ¡Qué espanto causa el rostro del fascismo! Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada. La sangre para ellos son medallas. La matanza es acto de heroísmo. ¿Es éste el mundo que creaste, Dios mío? ¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo? En estas cuatro murallas sólo existe un número que no progresa. Que lentamente querrá la muerte. Pero de pronto me golpea la consciencia y veo esta marea sin latido y veo el pulso de las máquinas y los militares mostrando su rostro de matrona lleno de dulzura. ¿Y Méjico, Cuba, y el mundo? ¡Qué griten esta ignominia! Somos diez mil manos que no producen. ¿Cuántos somos en toda la patria? La sangre del Compañero Presidente golpea más fuerte que bombas y metrallas. Así golpeará nuestro puño nuevamente. Canto, que mal me sales cuando tengo que cantar espanto. Espanto como el que vivo, como el que muero, espanto. De verme entre tantos y tantos momentos del infinito en que el silencio y el grito son las metas de este canto. Lo que nunca vi, lo que he sentido y lo que siento hará brotar el momento....
Una canción: Te recuerdo Amanda (Victor Jara)
Escrito por susana a las 9:07 PM | ¿Alguien quiere decir algo? (2)